Los contratiempos sufridos por los fiscales en los casos de corrupción de Teodorin Nguema son solo temporales

El aparente heredero presidencial de Guinea Ecuatorial, Teodorin Nguema Obiang, recientermente ha declarado la victoria en dos batallas legales relacionadas con las investigaciones internacionales de su supuesta implicación en diversos casos de corrupción masiva en su país natal, que es rico en petróleo pero está azotado por la pobreza.

Primero, logró una victoria en el primer asalto del procedimiento civil para el embargo patrimonial incoado por el gobierno estadounidense ante el tribunal federal de Los Ángeles, que pretende el embargo de una mansión de Malibú valorada en 30 millones de dólares y otras piezas de coleccionista de gran valor. Poco después, Interpol declinó la propuesta francesa para emitir una orden de detención internacional a instancias de las autoridades francesas en relación con la investigación por “biens mal acquis” (“enriquecimiento ilícito”) realizada en París, que también trata de probar la supuesta corrupción de Teodorin.

Pero Teodorin debería posponer las celebraciones. Estos casos están lejos de su final.

La victoria en EE.UU. parece un logro evidente de Teodorin. El 20 de agosto el tribunal federal de Los Ángeles desestimó las causas principales presentadas por el Ministerio de Justica contra Teodorin. Aunque si se analiza detenidamente se puede ver que el Ministerio de Justicia probablemente contraataque, y con más fuerza todavía. El juez que sobreseyó el caso, George H. Wu, lo hizo con arreglo a una norma procesal que exige, razonablemente, que el gobierno debe tener unas pruebas legítimamente sólidas – “causa probable” para creer que un determinado objeto está relacionado con un delito – antes de poder iniciar los procedimientos judiciales para embargar el patrimonio de una persona. El juez Wu resolvió que en este caso el procedimiento incoado por el Ministerio de Justicia en abril de 2011 no cumplía con dicha norma.

El abogado de Teodorin, Duane Lyons, se regodeó de que el gobierno estadounidense no había estado ni cerca de superar la prueba, puesto que no fue capaz, según él, de identificar “ni una sola víctima que fuera objeto de ninguna actividad delictiva… de ningún contrato ilegal ni de cualquier otra ilegalidad”.   Lyons afirmó que “lo único que el gobierno fue capaz de probar es que el vicepresidente transfirió una gran suma de dinero”.

Pero el Ministerio de Justicia luchaba con una mano atada a la espalda, ya que solo pudo utilizar las pruebas obtenidas antes del 26 de abril de 2011, la fecha de la demanda inicial. Desde entonces, no obstante, los fiscales han presentado dos demandas modificadas (octubre de 2011 y junio de 2012). En cada una de ellas se aportaron nuevos detalles a la compleja trama de supuesta extorsión, apropiación indebida y soborno en Guinea Ecuatorial que el Ministerio de Justicia afirma que subyace al extravagante modo de vida de Teodorin. Con la publicidad que ha rodeado a cada demanda posterior, nuevas fuentes y posibles testigos han oído del caso, han dado un paso al frente y se han prestado a colaborar. En la actualidad, los fiscales tienen una gran cantidad de documentos y pruebas que demuestran en profundidad lo que previamente habían únicamente esbozado. Si el juez Wu hubiera estado habilitado procedimentalmente para tener en cuenta toda esta información adicional, habría resuelto claramente a favor del Ministerio de Justicia.

Aunque el sobreseimiento es un contratiempo, los observadores legales se centran en un segundo elemento de la resolución, que deja la puerta abierta a que el Ministerio de Justicia presente otra demanda, que esta vez incluya la gran cantidad de pruebas que el juez no pudo tener en consideración el 20 de agosto. El juez Wu está dispuesto a dar una segunda oportunidad al gobierno en su demanda de embargo, fundamentada en toda la batería de pruebas de la que dispone: “el sobreseimiento por falta de causa probable en la presente demanda no impedirá al gobierno emprender nuevas acciones legales con arreglo a nuevas pruebas”.

Mucha de la información ‘posterior a abril de 2011’ se ha publicado en el sumario y se pueden consultar cientos de páginas en Internet. Un análisis rápido de ese material nos permite ver que el gobierno estadounidense ha identificado a numerosos testigos de primera mano (incluidas víctimas) que corroboraron con detalle las alegaciones del gobierno de sobornos a gran escala, extorsiones y apropiaciones indebidas de patrimonio público llevadas a cabo por Teodorin como responsable principal del Ministerio Forestal y por sus acólitos. Se puede consultar una selección de dicho material aquí.

Diez días después de la resolución del juez Wu, la Organización Internacional de Policía Criminal, Interpol, informó a los abogados de Teodorin que había eliminado de sus archivos la orden de detención internacional emitida en julio de 2012, por la negativa de Teodorin a someterse a un interrogatorio en una investigación de un caso de corrupción llevado a cabo por las autoridades francesas, un caso que ha derivado en increíbles embargos de bienes supuestamente obtenidos de prácticas corruptas en París, incluida una mansión por valor de 180 millones de dólares y nueve vehículos de lujo acogiéndose al principio del derecho internacional de “total inmunidad jurisdiccional para los Jefes de Estado”, el gobierno Guinea Ecuatorial calificó la acción de la Interpol como una “confirm[ación] de que la orden de detención vulneraba el derecho internacional”. (En un acto de precipitación, parece que alguien de la oficina de prensa de Guinea Ecuatorial ¡creyó que el “segundo vicepresidente” ya había asumido las funciones de su padre!)

De hecho, el comunicado remitido por la Interpol al gobierno de Guinea Ecuatorial no dice nada de los motivos para eliminar la orden de detención francesa de sus archivos. Según William Bourdon, de la ONG SHERPA, que representa a la parte civil en el caso francés, la decisión de la INTERPOL fue “puramente técnica…. ya que no se produjo la entrega física de la orden de detención de las autoridades francesas a la Interpol.”

Hay un problema derivado de las múltiples prácticas administrativas entre la Interpol y las autoridades francesas, pero al fin y a la postre, nada ha cambiado.... La cuestión no se ha olvidado porque hay poca gente que se oponga en la Interpol de la misma forma en que lo hicieron los abogados del hijo de Obiang.

La afirmación de Guinea Ecuatorial de que es sencillamente falsa. En caso de que Teodorin pise cualquiera de los 26 países de Europa Occidental, o cualquier país que colabore con Francia, podría ser arrestado.

La investigación francesa continua. Y Washington ha declarado que “los Estados Unidos no serán el escondite de los ricos que han hecho su fortuna ilícitamente gracias a los líderes corruptos del mundo”. Los problemas legales internacionales de Teodorin Nguema no se han acabado.

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