Una Nueva Ley en Chile Reconoce a Las Personas Transgénero

El Congreso de Chile aprobó recientemente una ley sobre la identidad de género, que permite que las personas transgénero mayores de 14 años modifiquen su nombre y género en los registro públicos. Max Anmeghichean, de la Iniciativa de Derechos Humanos de la Fundación Open Society conversó sobre esta ley con Michel Riquelme de Organizando Trans Diversidades (OTD).  

¿Qué importancia tiene esta ley para la comunidad transgénero en Chile? 

Imagínese que usted es una persona trans en Chile. La legislación vigente no solía ser clara sobre su derecho a cambiar legalmente su nombre y marcador de género (p.ej., “F” o “M”). Esto dio lugar a muchos abusos. Algunas personas transgénero interesadas en cambiar sus documentos, fueron sometidas a exámenes médicos y a otras pruebas humillantes y degradantes, a pesar de que lo único que pretendían era ejercer un derecho humano fundamental. La ley de identidad también aborda la discriminación y ofrece nuevas protecciones importantes. 

Sin embargo, el amplio debate sobre esta ley ha sido útil también en muchos otros aspectos, ya que aumentó la visibilidad pública de los defensores del movimiento LGBTI, educando al público sobre la discriminación existente así como sobre las soluciones que deben adoptarse colectivamente para asegurar que todas las personas LGBTI puedan vivir libres de abuso y discriminación.  

Usted ha trabajado en este tema durante mucho tiempo. ¿Puede contarnos sobre los desafíos que tuvo que enfrentar para obtener apoyo para esta medida? 

Esta tarea comenzó hace seis años y ha continuado a lo largo de dos administraciones distintas: una de izquierda, otra de derecha. Durante dicho período, hubo tres elecciones legislativas en las cuales perdimos a los legisladores que apoyaban nuestra iniciativa, y tuvimos que obtener el apoyo de los nuevos legisladores que ejercían su mandato por primera vez en la legislatura. Consideramos que la clave fue la constancia. Nunca perdimos la esperanza de que la ley fuera aprobada y dedicamos la mayor parte de nuestros esfuerzos y recursos organizacionales en lograrlo. También nos centramos en educar a la sociedad chilena sobre lo que significa ser una persona transgénero y sobre la existencia de la diversidad de género más allá del sistema binario que siempre nos han enseñado.  

¿Fue muy difícil conseguir apoyo para una ley que respeta los derechos de las personas transgénero?

La mayor parte del tiempo estuvimos negociando con personas que tenían una idea equivocada sobre las personas transgénero. Hablamos con muchas personas que probablemente participaron en estas conversaciones pensando cosas injustas y odiosas acerca de las personas transgénero. Pero a lo largo del proceso, nos dimos cuenta que estos prejuicios pueden superarse y que se pueden ganar algunos aliados que ayudarán cuando sea necesario.  

La presencia de grupos organizados contra los derechos fue un reto, ya que se dedicaban a difundir información errónea sobre el contenido del proyecto de ley, inventando un lenguaje falso que dicho proyecto nunca incluyó, con la finalidad de fomentar el odio.  Por ejemplo, alegaban, sin fundamento, que el proyecto de ley obligaba a los niños a operarse, lo que es una clara violación de los derechos humanos y que dicho proyecto jamás incluiría.  

A pesar de que la ley representa un gran progreso para las personas transgénero en Chile, no es perfecta.  ¿Qué es lo que le hubiera gustado que la ley incluyera y que no se incluyó? 

La ley no reconoce a las personas transgénero menores a 14 años. Esta fue una disposición añadida por el ala derechista del gobierno chileno. Esperábamos que con el cambio de gobierno se nos presentara la oportunidad de abordar esta disposición perjudicial, pero el nuevo gobierno no apoyó ningún cambio. Este es un tema que sigue abierto, que esperamos se vuelva a tratar. Nos preocupa que la ley, que aunque en muchos aspectos es excelente, se convierta en un patrón a seguir para otros países de la región respecto de no incluir menores de 14 años. Por ende, esta omisión perniciosa también puede convertirse en un problema para los defensores en otros países.  

¿Cuáles considera que son los próximos pasos que se tomarán en Chile en la lucha en pro de los derechos de las personas transgénero?

Aunque la aprobación de esta ley representa un gran progreso para Chile y para toda la región, convirtiendo a Chile en uno de los siete países sudamericanos que cuentan con una política pública específica que reconoce la identidad de género, la ley no es ideal. Los derechos continúan siendo violados. Por ejemplo, las personas casadas no están protegidas adecuadamente bajo la nueva ley. Si usted es una persona transgénero que está casada, de acuerdo con la ley primero deberá divorciarse para que después se le permita cambiar de sexo y nombre legalmente. Es ridículo y doloroso pedirles a personas que se aman que hagan tal cosa. Una solución obvia sería adoptar una ley de igualdad matrimonial. Este es uno de los grandes retos que enfrenta la comunidad LGBTI en Chile y en toda la región. 

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